México / Ago 2003 - El humilde señor Canales Fernández siempre estuvo desempleado por no haber oferta de trabajo en su especialidad de rascarse los desos.
Todo mundo se burlaba de él y de coraje su esposa le jalaba las cejas.

Un día todo cambió para su fortuna. Estaba cómodamente rascándose cuandooooo…. escucha en la tele que sólo progresaría si se dedicaba a vender elotes.
Así lo hizo y al poco tiempo no pasó nada. Tampoco pasó nada después de muchos años, siguió siendo un pobre elotero.
Sin embargo, mientras vendía sus elotitos demostraba cierta facilidad de palabra para decir estupideces y entonces se le aparecieron unos misteriosos hombres llamados “cazadores de chompas” que se lo llevaron a cumplir una misión importantísima.
De repente, este señor aquirió poderes sobrenaturales … por cada estupidez que dice le llueve dinero en forma de sueldo (y no le da pena).