
El Presidente de Colombia, Álvaro Uribe, fue detenido por elementos policiacos de la Agencia Investigadora de Funcionarios Ineptos (AIFI), obedeciendo una orden de arresto girada por el Tribunal Superior de Sincelejo, capital del departamento de Sucre, en el curso de una querella por desacato a un recurso constitucional de amparo conocido como tutela, cuya sentencia ordenaba nivelar el sueldo a 148 empleados de la rama judicial en el plazo de tres meses, orden que fue incumplida por Uribe.
La orden de arresto incluye a los ministros del Interior y de Justicia, Fabio Valencia, y de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga; la directora de Planeación Nacional, Carolina Rentería, y el presidente del Consejo Superior de la Judicatura, Hernando Torres, también por desacato e ineptitud extrema.
Al momento de la detención, Álvaro se disponía a huír del país a bordo de un jet de lujo localizado en instalaciones de una pista clandestina de las Fuerzas Armadas colombianas dedicadas a combatir y organizar el narcotráfico.
Uribe ya se encuentra internado en una cárcel de alta seguridad, resguardado por un fuerte dispositivo de custodia ya que se teme que grupos paramilitares acudan a rescatarlo.