

ANBB (Agencia de Noticias bien Bolivarianas) - El Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Don comandante Hugo Chávez, visitó las zonas pobres de los Estados Unidos a fin de dar alivio a las penas de los más necesitados.
En su recorrido por los suburbios de Washington, DC, una mujer indigente se acercó al camarada Hugo para pedirle ayuda.
Caballero como siempre, y respetuoso de todas las libertades habidas y por haber, Chávez detuvo su gloriosa marcha para atender a la señora, quien cargaba a su pequeño hijo bastardo.
- “Aló, Presidente”, gritaba la señora, “Please, help me”
- “¿Qué te sucede, compañera?”, preguntó Chávez, sin poner atención a las tetas que amamantaban al pequeño bastardo.
- Yo querer ayuda, soy pobre y paso frÃo. Llamarme Condoleezza.
- “Nais tu mit yu”, contestó el Presidente en su perfecto inglés, y continuó:
“No te preocupes, mujer, yo te ayudaré, te voy a dar un tesoro negro para que calientes tu cuerpo…. No, no me malinterpretes, mujer. Te voy a dar algo de petróleo para que hagas una fogata.
La mujer agradecida besó los pies del Presidente Bolivariano.
“No hagas eso, mujer!…. exclamó el camarada libertador de los pueblos oprimidos. “Ahhhh, Condoleza, Condoleza!…. yo soy como la flor de calabaza, a quien me besa las patas, no le hago bravatas ….
“Ah, Condoleza, Condoleza! Tu cuerpo me embelesa y me hace perder la cabeza… Ahhhh, Condoleza, Condoleza, ojalá fueras tú la que me besa!
El Heróico Presidente Chávez concluyó su poético discurso dando un beso bolivariano en cada teta de Condoleza.
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*original: 17 August 2007