

La policía montada de Canadá arrestó a un furtivo ciudadano ruso que buscaba oro en medio del Océano Glacial Ártico.
El oficial de policía canadiense, Stephen Harper, informó que la captura de Vladimiro Putinko fue legal ya que esa zona no es territorio de Rusia.
Esto ocurre a pocos días de que dos mini submarinos plantaron la bandera rusa en el lecho del Océano Glacial Ártico, a 4.200 metros de profundidad.
La expedición se considera un intento de Rusia por reclamar la propiedad de más de un millón de kilómetros cuadrados de área submarina y sus posibles yacimientos de petróleo y gas, en una zona sobre la que también existen reclamos de Estados Unidos, Canadá y Dinamarca.
Los rusos encabezan una nueva “fiebre del oro” en el norte profundo, donde intentan reclamar derechos sobre el petróleo, el gas y los minerales que hay en gran parte del Océano Glacial Ártico y el Polo Norte. Sin embargo, el ministro de Relaciones Exteriores de Canadá, Peter MacKay, criticó la misión.
“No estamos en el siglo XV. Uno no puede ir por el mundo colocando banderas y diciendo: ‘Este territorio es nuestro”, dijo.
La incertidumbre prevalece, pero mientras se decide el destino de la rapiña de estos países, el mayor misterio es saber qué diablos hacía la policía montada en medio del Óceano Glacial Ártico.